Reforma de la ley de divorcio de 1981 (2005)

En el año dos mil cinco, se produjo la primera, y de momento única, reforma estatal de la ley de divorcio de 1981. Esta reforma se llevó a cabo a través de la Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio.

Ley de divorcio

Las modificaciones más relevantes de esta reforma, también denominada coloquialmente como ley del divorcio express, son:

  1. No es necesario separarse judicialmente primero para poder recurrir al divorcio. Actualmente, cualquier matrimonio que deseé poner fin al mismo, puede hacerlo directamente acudiendo al divorcio. Evidentemente, se mantiene la figura de la separación judicial, pero los estudios han demostrado que desde que se aprobase esta reforma de la ley de divorcio casi la práctica totalidad de las demandas que se interponen en materia de rupturas familiares son de divorcio directamente.
  2. No es necesario esperar un año desde que se acabó la convivencia para solicitar el divorcio. Es suficiente con que hayan transcurrido tres meses desde que se celebrase la boda para solicitar el divorcio y en caso de que se haya puesto en peligro la integridad o el honor del otro cónyuge, no hace falta ni esperar esos tres meses.
  3. No es necesario justificar la causa del divorcio. Uno puede divorciarse y ya está, el juez no le va a pedir que lo justifique para otorgárselo o no.
  4. No es necesario que ambos cónyuges estén de acuerdo en acudir al divorcio, con esta reforma de la ley de divorcio, uno de los cónyuges puede pedir el divorcio y el otro puede o no estar de acuerdo. En cualquiera de los dos casos, el juez lo otorgará. Se parte de la base de que nadie puede estar obligado a estar casado si no quiere. Es el también conocido como divorcio unilateral.
  5. Se refuerza una patria potestad compartida por parte de ambos progenitores.
  6. Se regula de forma más amplia la posibilidad de que la guarda y custodia de los hijos pueda ser compartida (antes de la reforma era muy raro otorgar una guarda y custodia compartida ya que, se creía que perjudicaba a los hijos, después muchos estudios han demostrado precisamente lo contrario).
  7. Se posibilita, como vía alternativa y voluntaria de resolución de conflictos la mediación familiar.
  8. Se posibilita que en caso de que haya un desequilibrio económico entre los cónyuges, en vez de pagar una pensión compensatoria periódica, se realice una prestación económica única, un único pago.

Como se puede ver, la reforma de la ley de divorcio de 2005, supuso muchos cambios y a nuestro entender todos ellos buenos y necesarios. Ahora, solo nos falta regular a nivel estatal una guarda y custodia compartida por defecto, como se ha regulado en Cataluña y que a nuestro modo de ver y por nuestra experiencia profesional, salvo casos especiales (que por desgracia aún se dan), beneficia mucho más a los hijos del matrimonio.

Primera ley de divorcio en España (1981)

La primera ley de divorcio que se aprobó en España tras la dictadura del General Franco fue la Ley 30/1981, de 7 de julio, por la que se modifica la regulación del matrimonio en el Código Civil y se determina el procedimiento a seguir en las causas de nulidad, separación y divorcio.

Como es evidente, la iglesia católica se opuso al reconocimiento del divorcio en España. No obstante y, a pesar de lo que pueda parecer, la ley de divorcio de 1981 no era tan permisiva como la que tenemos ahora, no era tan fácil poder acceder al divorcio como lo pueda ser ahora. Así, antes, por ejemplo, para poder recurrir al divorcio, los cónyuges debían pasar previamente por la separación judicial.

La ley de divorcio preveía que si un matrimonio quería divorciarse tenía que seguir los siguientes pasos:

  • Estar un año mínimo sin convivir juntos de forma ininterrumpida. Se trataba de acreditar que no había habido convivencia marital durante al menos un año seguido.
  • Pedir la separación judicial. Una vez el matrimonio llevaba un año de cese efectivo de la convivencia, podía pedir la separación judicial (la diferencia básica respecto al divorcio es que la separación judicial permite la reconciliación de los cónyuges, en cambio en el divorcio, si los cónyuges se reconcilian, para volver a ser un matrimonio deben volver a casarse).
  • Estar mínimo un año separados judicialmente (una año a contar desde la fecha de la sentencia de separación). Una vez separados judicialmente, para poder recurrir al divorcio debían estar otro año más sin convivir.
  • Finalmente, si se cumplían los anteriores pasos el matrimonio podía pedir el divorcio.

Por tanto, para poder divorciarte con la anterior ley de divorcio era necesario que llevases dos años sin convivir con el otro cónyuge y al menos, un año separados judicialmente.

Tuvieron que pasar veinticuatro años para que esta ley de divorcio se cambiase y se adecuase a las nuevas necesidades de la sociedad y de los matrimonios actuales. Reforma a la que también se opuso la iglesia católica y que denominó despectivamente como divorcio express, al entender que facilitaba demasiado y de forma muy rápida la ruptura matrimonial a los cónyuges.

Ley de divorcio